Migraña
La migraña es un dolor de cabeza que aparece en diferentes fases. También se habla de ataques de migraña. La mayoría de las veces los dolores son en un solo lado de la cabeza, punzantes e insistentes. Cuando los dolores son en un solo lado, puede cambiar también durante el ataque de lado.
La migraña es una enfermedad dolorosa frecuente. En Estados Unidos, por ejemplo, la padece más de 28 millones de personas, entre las cuales una gran mayoría son mujeres.
La duración de los ataques de migraña es, según la definición de la Sociedad internacional de cefaleas, de 4 a 72 horas. La mayoría de las veces estos dolores van acompañados de pérdida de apetito, náuseas (80% de los casos) y vómitos (50%). Durante un ataque de migraña los pacientes son muy sensibles a la luz (60%), al ruido (40%) o a los olores (10%). Muchos pacientes declaraban que el movimiento intensificaba las molestias. Por ello buscan durante el ataque de migraña la oscuridad, el silencio y la tranquilidad.
Los ataques de migraña se producen generalmente en diversas fases:
1. Fase precursora: se caracteriza habitualmente por ataques de bulimia, fácil irratibilidad y malestar.
2. Sólo en la migraña con aura: Con el término aura se agrupan los típicos síntomas que preceden cerca de 60 minutos antes a un ataque de migraña: distorsión en la visión (diplopía, destellos), mareos, molestias al hablar y apariciones de parálisis parciales.
3. El ataque de migraña propiamente dicho: En esta fase aparecen los típicos síntomas como dolor de cabeza punzante, la mayoría de las veces en un solo lado, sensibilidad a la luz y al ruido, náuseas y vómitos. Durante los ataques, los pacientes se sienten por lo general muy mal. No se encuentran en situación de hacer las tareas más sencillas.
4. Fase de recuperación: Los síntomas van menguando lentamente. El paciente se recupera.
La pausa entre los ataques puede ser de hasta algunas semanas, pero también hay muchos pacientes que padecen varios ataques en un mes.
¿Qué pasa durante un ataque de migraña?
Dolor de cabeza y náuseas: El origen de los ataques de migraña es hasta el día de hoy desconocido. Lo único seguro es que se produce por una aguda ampliación de los vasos sanguíneos de las meninges y del cerebro. Una hipótesis extendida sostiene que el ataque de migraña, lejos de ser un común dolor de cabeza, surgiría a causa de un desequilibrio agudo de la neurotransmisión serotoninérgica en el cerebro. Esta hipótesis se ha confirmado con la buena acción del grupo de medicamentos receptor-inhibidor de serotonina (Triptanos). También los óxidos de nitrógeno (NO) pueden provocar un ataque de migraña. Las consecuencias del desequilibrio de esta neurotransmisión activadora de los envases es que los vasos sanguíneos en las meninges y en el cerebro se ensanchan y se produce una reacción inflamatoria (neurogene inflammation) no infecciosa local. Las células del cerebro segregan a continuación neuropéptidos y proteina plásmica en la sangre venosa. Con ello se estimulan las células nerviosas del sistema trigeminal, el cual mantiene sensiblemente tanto a las meninges como a la cabeza (el cerebro por sí mismo no es sensible al dolor). Así surge la sensación de dolor de cabeza; el pulso de la sangre se percibirá como el típico dolor punzante de migraña.
Aura: Una hipótesis científica reconocida y extendida sostiene que el aura es consecuencia de una irritación de las células celebrales que se extenderían de manera ondulada y conducirían momentáneamente a una irritación y seguidamente a un bloqueo del reposo (depolarización y periodo refractario) de las células nerviosas (Cortical Spreading Depression CSD).
Causantes de la migraña:
Actualmente se discute sobre las diferentes causas del ataque de migraña. Cada paciente tiene sus propios estímulos a los que reacciona con un ataque. Habitualmente se suelen nombrar:
- Molestias en el ritmo del sueño: o dormir mucho o dormir poco, cambios generales en las costumbres del sueño (p. e., dormir mucho los fines de semana).
- Hormonas: especialmente las hormonas femeninas, entre las que hay que contar las que se producen con el uso de la píldora. Muchas mujeres sufren, especialmente durante el periodo, ataques de migraña. Durante el embarazo aparecen de nuevo fuertemente los ataques en la mayoría de las mujeres.
- Actividades corporales fatigosas.
- Influjos del medio ambiente: cambios de tiempo, ruídos, luces deslumbrantes, destellos, fuertes olores.
- La fase de recuperación después de una actividad estresante, p.e., las noches después de un duro día de trabajo.
- Nutrición: vino tinto (libres de serotonina), fumar, diferentes tipos de quesos (especialmente los añejos).
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